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La compañía La Perra Coja ha estrenado su adaptación de la novela El acontecimiento de la premio Nobel francesa en 2021, Annie Ernaux. Posiblemente sea una de sus obras más conocidas, y a ello ha contribuido su versión cinematográfica de Audrey Diwan protagonizada por Annamaria Vartolomei con Sandrine Bonnaire y Luàna Bajrami, entre otros, en el reparto.

El argumento es la historia de la joven Annie, estudiante de Filología que se encuentra realizando su tesina. Es la Francia de 1963, coincidente con momentos como el asesinato de Kennedy. Descubre estar embarazada pero no desea tener el hijo. Pero vive en una sociedad que penaliza el aborto con cárcel y multa para la mujer que opta por ello y la ruina de la carrera del profesional que lo practica, tal como figura en una Ley de 1948 (como indica el Nuevo Larousse, tal como figura en el texto proyectado), no tan lejana al tiempo de la acción. Su pareja se desentiende del asunto. Annie lucha desde la soledad frente a una sociedad que le hace sentirse desamparada con su discriminación. Todo se le vuelve en contra y ha de recurrir al aborto clandestino frente al profundo horror. Además de arriesgar su vida, sus consecuencias son también psicológicamente duras como para no perdurar en el tiempo. Así que sin apoyos, sin dinero, ocultándolo a la familia, y sin posibilidades legales, acude a una doctora que los practica, con toda la inquietud que representa por jugarse la vida, como tantas mujeres hicieron y hacen. ¿Y después del aborto qué consecuencias permanecen?

Cristina Correa y Xavier Puchades, adaptadores y directores, han logrado uno de los mejores estrenos valencianos de lo que llevamos de temporada. En todo momento transmiten la dureza de las situaciones consiguiendo una propuesta tan incisiva como la escritura de Ernaux. No escatiman en mostrar toda la crudeza de las situaciones con la cautela y la sensibilidad necesarias para que no sea repugnante sino concienciadora. Salvan las dificultades de condensar muy bien el texto imprimiendo el dinamismo necesario que necesita una dramaturgia, sosteniendo las pausas entre el volcán de palabras que Annie va revelando para entablar el diálogo entre su interior y la vida exterior.

Lee la crítica completa de José Vicente Peiró aquí

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